martes, 2 de marzo de 2010

Santidad y Cuaresma

La santidad es dejar obrar a Dios, no poner obstáculos a esa acción divina en nuestra alma, por ello no hay que posponer nunca la santidad y más bien tratar a Dios.
Todo nos tiene que llevar a Dios, y es que sin vida interior las cosas no salen; nada nos resultará imposible porque si Dios está con nosotros nada tememos.
La iglesia necesita santos y nuestra santidad consistirá en dejar obrar a Dios y si hay un obstáculo es porque Dios lo permite para que seamos más humildes y para que nos demos cuenta de que sin Él no podemos hacer nada.
Que en este tiempo de cuaresma que estamos viviendo, tomemos la decisión firme de seguir a Dios.
Estos cuarenta días sean una preparación para la pascua de acción divina.
No échenos en saco roto lo que Dios nos da.

Julio Marquinho Espichán Asín

No hay comentarios:

Publicar un comentario