La santidad es dejar obrar a Dios, no poner obstáculos a esa
acción divina en nuestra alma, por ello no hay que posponer nunca la santidad y más bien tratar a Dios.
Todo nos tiene que llevar a Dios, y es que sin vida interior las cosas no salen; nada nos resultará imposible porque si Dios está con nosotros nada tememos.
La iglesia necesita santos y nuestra santidad consistirá en dejar obrar a Dios y si hay un obstáculo es porque Dios lo permite para que seamos más humildes y para que nos demos cuenta de que sin Él no podemos hacer nada.
Que en este tiempo de cuaresma que estamos viviendo, tomemos la decisión firme de seguir a Dios.
Estos cuarenta días sean una preparación para la pascua de acción divina.
No échenos en saco roto lo que Dios nos da.
acción divina en nuestra alma, por ello no hay que posponer nunca la santidad y más bien tratar a Dios.Todo nos tiene que llevar a Dios, y es que sin vida interior las cosas no salen; nada nos resultará imposible porque si Dios está con nosotros nada tememos.
La iglesia necesita santos y nuestra santidad consistirá en dejar obrar a Dios y si hay un obstáculo es porque Dios lo permite para que seamos más humildes y para que nos demos cuenta de que sin Él no podemos hacer nada.
Que en este tiempo de cuaresma que estamos viviendo, tomemos la decisión firme de seguir a Dios.
Estos cuarenta días sean una preparación para la pascua de acción divina.
No échenos en saco roto lo que Dios nos da.
Julio Marquinho Espichán Asín
No hay comentarios:
Publicar un comentario