Todos lo conocemos como ‘Zlatan’, pero sus
amigos de barrio y de colegio le decían ‘Pajarote’. José Carlos Fernández, que se confiesa católico, está enamorado hasta los huesos de su esposa y le molesta que llamen “peloteros” a los futbolistas en nuestro país.
El delantero de Alianza Lima conoció a su esposa en una fiesta de año nuevo en Colán y antes de casarse estuvo con ella cuatro años. “Toda nuestra relación de enamorados la hicimos a distancia. La valoro mucho porque es difícil tener una relación con tantas esperas. Viéndose solo dos veces al mes, pero hubo mucho amor”. Somos de El Comercio.
Y mejor forma que encontraron para dejar plasmado su amor con su media naranja fue tatuarse. “Tenemos un tatuaje cada uno en el brazo, nos lo hicimos en Bélgica, si los juntas se ve la forma de un corazón con alas”, comentó ‘Zlatan’, a quien le gustaría tener 10 hijos porque su familia no es numerosa. Además es el único que podrá darle nietos a sus padres porque su hermano será sacerdote.
“Llevo una vida católica practicante, bastante fiel, voy a misa y comulgo casi todos los domingos. Desde la consagración de mi hermano nos hemos acercado más a Dios”, acotó.
Pese a ser trujillano, Fernández que admitió que no sabe bailar marinera y que colecciona posavasos. “Voy a un restaurante o a un bar y me agarro el posavasos en el que me sirven la bebida”.
Posteado de la revista Somos de El Comercio
amigos de barrio y de colegio le decían ‘Pajarote’. José Carlos Fernández, que se confiesa católico, está enamorado hasta los huesos de su esposa y le molesta que llamen “peloteros” a los futbolistas en nuestro país.El delantero de Alianza Lima conoció a su esposa en una fiesta de año nuevo en Colán y antes de casarse estuvo con ella cuatro años. “Toda nuestra relación de enamorados la hicimos a distancia. La valoro mucho porque es difícil tener una relación con tantas esperas. Viéndose solo dos veces al mes, pero hubo mucho amor”. Somos de El Comercio.
Y mejor forma que encontraron para dejar plasmado su amor con su media naranja fue tatuarse. “Tenemos un tatuaje cada uno en el brazo, nos lo hicimos en Bélgica, si los juntas se ve la forma de un corazón con alas”, comentó ‘Zlatan’, a quien le gustaría tener 10 hijos porque su familia no es numerosa. Además es el único que podrá darle nietos a sus padres porque su hermano será sacerdote.
“Llevo una vida católica practicante, bastante fiel, voy a misa y comulgo casi todos los domingos. Desde la consagración de mi hermano nos hemos acercado más a Dios”, acotó.
Pese a ser trujillano, Fernández que admitió que no sabe bailar marinera y que colecciona posavasos. “Voy a un restaurante o a un bar y me agarro el posavasos en el que me sirven la bebida”.
Posteado de la revista Somos de El Comercio
No hay comentarios:
Publicar un comentario